Yesid González Gutiérrez junto con su mamá Joyce Gutiérrez cuando prestó el servicio.
Yesid González Gutiérrez junto con su mamá Joyce Gutiérrez cuando prestó el servicio.
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A poco de cumplirse 6 años de la muerte de Yesid González, ni una captura y su familia clama justicia

Murió en un procedimiento policial que terminó también con su sueño de pertenecer a esa institución.

Yesid González Gutiérrez tenía el sueño de ingresar a las filas de la Policía Nacional, pero esa ilusión acabó paradójicamente en un procedimiento de uniformados de esa institución. 

En 2018 había prestado el servicio como auxiliar de Policía en la Escuela de Carabineros de Facatativá y después de esa experiencia se motivó para continuar con el curso para ingresar a ser patrullero. Sin embargo, sus sueños y su motivación acabaron el 6 de junio de 2020, en plena pandemia.

Muy pronto se cumplirán seis años de haber sido asesinado en confusos hechos cuando se registró un enfrentamiento entre la comunidad y varios policías que llegaron al barrio 7 de Abril, de Barranquilla, a atender un procedimiento.

Joyce Gutiérrez, la madre de Yesid, lleva todo este tiempo clamando justicia para que la muerte de su hijo no quede impune.

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“Todo sucedió el día 6 de junio del 2020 a las 6 y media de la tarde. Había unos vecinos en una esquina arreglando unas motos cuando llegaron unas patrullas de la Policía y ni siquiera preguntaron qué estaba sucediendo, llegaron a pegarle a las personas y en ese momento salió la comunidad para ver qué sucedía, entre ellos mi hijo”, narró Joyce a Zona Cero.

Recordó la mujer que “uno de los policías empezó a disparar a la comunidad y otro a perseguir a mi hijo y le dio un tiro en la espalda que le salió por el corazón. El tipo mató a mi hijo, ni siquiera lo auxilió, se devolvió a donde estaban los otros compañeros y se fueron. Dejaron a mi hijo tirado como si fuera un perrito o un delincuente”.

Yesid fue auxiliado y llevado al Camino Santa María, donde posteriormente se confirmó su muerte.

El reporte que entregaron en su momento las autoridades indican que los uniformados llegaron a ese sector del barrio 7 de Abril porque habían varias personas consumiendo licor, incumpliendo las normas sanitarias y de distanciamiento social que estaban en ese momento a raíz de la pandemia del Covid-19.

Los uniformados llegaron a imponer comparendos y fue allí cuando se armó la trifulca entre comunidad y policías. Eso sí, según contaron familiares, Yesid llegó al sitio a ver cuando ya estaba el pleito armado. 

El suceso también dejó a otros cuatro ciudadanos heridos al igual que tres policías.

Yesid González Gutiérrez.

Un proceso que no avanza

Joyce aseguró que el proceso que se lleva en la Fiscalía por la muerte de su hijo no avanza. Ni siquiera han llamado a formulación de imputación de cargos a los presuntos responsables.

El proceso, a punto de cumplirse 6 años, según la familia, se encuentra en etapa de indagación, haciendo interrogatorio a los policías que participaron en el procedimiento que desencadenó la tragedia.

Sin embargo, la familia del joven considera que ha pasado mucho tiempo para que el proceso se mantenga en esa etapa.

“Mi hijo era un niño muy juicioso, él era un niño muy estudioso, que le gustaba sobresalir, que tenía muchos sueños, como de hacer la carrera en la Policía. Era un apoyo emocional y económico que yo tenía”, aseguró Joyce.

Yesid siempre había residido con su mamá en Bogotá y tras culminar su servicio militar decidió viajar a Barranquilla para visitar a sus abuelos paternos, en el barrio 7 de Abril, y pretendía volver a Bogotá para poder empezar con su sueño de ser policía, pero como inició la pandemia los viajes entre ciudades se vieron interrumpidos.

Ya estaba esperando que le respondiera en la Policía para presentarse. 

“El día que lo estaba enterrando me llegó un correo electrónico, el 9 de junio de 2020, donde informaba la Policía que lo había aceptado para que se presentara en Bogotá para iniciar el curso a patrullero”, dijo su progenitora.

Joyce solo quiere que haya justicia, que la muerte de su hijo no quede como una estadística más de muerte violenta en la ciudad y pide a la Fiscalía celeridad en la investigación para destrabar el proceso.